Es curioso ver como en un mundo global como el nuestro, la distancia nos trae dos formas tan distintas de ver la democracia.
Por un lado del atlántico tenemos a los Yankis con su concepto de patriotismo y libertad a ultranza y cuyo sistema democrático (?) no duda en negar todo tipo de derechos a los terroristas, llevarlos utilizando vuelos ilegales a Guantánamo y allí darles bien por el culo.
En el otro lado está España, asediada por nacionalismos mal entendidos en una época de globalización, en la que pequeños grupos terroristas se dedican a propagar sus conceptos de autodeterminación y superioridad genética, que no dudan en machacar impunemente a los que demuestran su patriotismo, negar las libertades de sus vecinos y a darle bien por el culo a la democracia.
Dos caras de la misma moneda. Ninguna de las dos es la respuesta, pero HOY preferiría que nos pareciésemos un poco más a ellos y que un asesino se pudriese en la cárcel el resto de sus días.
Actualización 7/3/2007: La política en este país degenera. El debate acerca de la libertad de Nacho se ha convertido en una revisión exhaustiva de las hemerotecas del país por parte de todo el mundo. A este paso vamos a desempolvar el GAL, desenterrar al caudillo y hasta nos podríamos poner a ver quien fue el culpable de la expulsión de los judíos allá en los tiempos de la Isabel y el Fernando. Joder señores, queremos un debate político que no olvide el pasado pero con argumentos de hoy, y eso va por todos.