Otro
videoclub muerde el polvo...
En una de las respuestas al artículo publicado en
Error500, la propietaria de un videoclub nos cuenta cómo su negocio se fue a la puñeta debido a la falta de la piratería y a la inoperancia de la SGAE en la defensa de su negocio.
Desde el respeto a esta persona y al duro golpe que le puede haber supuesto el fracaso de su iniciativa comercial, yo debo dar mi opinión acerca de una temática que ha bombardeado y lo seguirá haciendo el mundillo de los blogs.
Todas las cosas en esta vida han de renovarse o morir, pero hay veces que la evolución llega a un punto muerto y una especie se queda sin salida. Después de eso, sencillamente se produce su extinción.
Ésto tan poético y dramático a la vez, es lo que le ha sucedido a los videoclubes, que ahora mismo no son más que dinosaurios prehistóricos en un mercado que ya no tiene sitio para ellos. Todo el entorno ha cambiado, echarle las culpas a la piratería y a las redes P2P no es más que ponerse una venda sobre los ojos y dar cabezazos contra la pared.
Está claro como el agua que el acceso al cine, tv y música tal y como lo coníamos hasta ahora va a desaparecer. Cada vez hay más contenidos online, muchos de ellos gratuitos y otros a precios MUCHO pero que mucho más baratos que los que ofrecen los videoclubes o tiendas de música. Además, está claro que el usuario cada vez da menos importancia a la caja original o al libreto de fotos que acompañaban a las tradicionales películas y discos (algo hemos aprendido con el paso de los años).
Si quitamos los transportistas, vendedores finales, distribuidores, caja, folleto, regalos varios, etc... sólo nos queda un producto digital que te lo puedes descargar a un precio irrisorio a través de internet, ¿Quién quiere la caja? Alguien me ha dicho... es que el manual es muy chulo... pues lo descargas y lo imprimes.
En fin, que los videoclubs lo tienen muy jodido... y si me pongo a ejercer de Nostradamus me tienta pensar que los próximos van a los medios de prensa escrita.
Lo veremos.